3 poemas de Javier Rojas

rojas

Javier Rojas

Poeta y cuentista. Ha publicado cuentos y poemas de su autoría en varias antologías. Ganador en el 1er concurso internacional de poesía “En el país de los nadaístas” (2015) bajo el seudónimo Atómico Tropical; ganador de una beca del 2015 para la edición de talleres literarios del Ministerio de Cultura de Colombia con la que publicó en “Ríos ParaLelos II” (2015) poemas suyos. Estudió Ingeniería Industrial en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas hasta séptimo semestre, actualmente estudia Español y Filología clásica en la Universidad Nacional de Colombia.

Columba

 

Traga palomita

¡Traga!

que los maíces explotan y zumban

¡Rápido!

que se los roban.

 

Embute palomita

¡Embute!

Que tus huesos se escurren de hambre

¡No!, ¡No vomites!

¡Mira como dejaste mis botas!

Lame que te quieren llena de gas

y granos pólvora

rápido palomita

rápido

todos están mirando.

 

Límpiate el pico que te van a disparar

mira que te lanzan semillas carnudas

mira que me volaron una pata

mira tú

me reventaron los ojos

¡No importa!

come y come

que yo salto con mi cojera

come de mis pedazos

masca su cascara gris.

 

¡Vuela palomita!

Vuela

con Eolo soplando en tus tripas sube

cágate en sus bocas

y préñalas con fuego blanco

con  su fuego  amigo

para que griten de alegría.

 

¡Tranquila Palomita!

Tranquila

cuando agoten los tiros de maíz miseria

te picotearas el hígado

harta de tanta paz.

 

PIÑATA

 

Los suicidas se parecen al domingo

los imbéciles al miércoles

y los muertos al lunes que esperas.

 

Como las piedras enfermas

esperas

escupido por un bulto de tripas y sal

un cartón esperas

ya sonámbulo

casarte esperas…

casado

e hijos esperas…

hijos

y morir esperas…

naciste muerto

y siempre muerto

del hilo esperas.

 

Cabeza de lápida

el purgatorio es una fila de banco

donde una corbata cuelga de tu nombre,

cuando vengan por tus huesos

súbete a la horca de su nudo ingles

y sonríe como un péndulo.

 

Sangre de batracio

con el cabello que pierdes

la muerte anuda una cuerda que busca tus pies

para halarlos con sus dientes de coral.

 

Y mientras

amarrado al techo

los niños te rezan el culo

con un palo borracho y pendenciero.

 

Padre sin nombre…

 

 

Padre sin nombre

al que le inventamos cuerpos

cuando olvidas el nuestro:

 

Sácanos de tu reino

pues en el Cielo tu voluntad de loco

volvió menudencias los huesos de tu hijo

y en la Tierra

los sancochas en obleas sin arequipe.

 

Llénanos del pan rancio

que traen los ángeles carroñeros,

que nos infle de lombrices,

y que asomen al ombligo

para recitar el génesis de las moscas.

 

Nunca nos perdonaste

y nosotros a ti menos,

así que déjanos linchar al que nos insulta

o a ti golpearemos.

 

Avaro de los vicios,

llévanos al costal de las tentaciones

que la usura amarra bajo tus axilas

y arrójanos a su boca.

 

Cuando estemos indigestos de su maravilla

escóndenos de las angelitas

Y su carroña mística.

 

En nombre de Sade,

Otraparte,

Y la Ofensa.

 

Amen.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s