3 POEMAS DE PAULA ANDREA ALTAFULLA DORADO

PAULA

Paula Andrea Altafulla Dorado

Bogotá D.C.

Politóloga y Magíster en Literatura y Cultura. Se desempeña como investigadora y docente en el Instituto Caro y Cuervo. Su primer libro de poemas, Del tiempo al caos, fue publicado en 2009 por la editorial Catapulta. Los presentes textos hacen parte de la serie Poemas peregrinos.

 

ANOTACIONES PARA UN ANTIPOEMA

 

No sé a qué he venido, pero aquí estoy.

Sin tanta parafernalia llegué a este mundo;

de niña no fui tan hermosa ni inteligente.

Conocí el amor y no volvía a ser la misma;

mis constantes borracheras y peleas

me llevaron a un abismo

del que sólo la muerte de mi madre logró sacarme;

me convertí en persona grata para los otros,

de solitaria pase a tener amigos;

sin embargo, la amistad nunca ha sido fácil

por eso a veces cuando llego todos ya se han ido.

 

Rechazo la hipocresía,

el machismo de los hombres

y la envidia de las mujeres.

La falta de honestidad y los simulacros sociales;

poca es la gente en quién confío

y la frivolidad que reina

hace difícil mostrarse vulnerable.

 

Me siento extranjera en mi propia tierra,

abyecta en mi clase social,

ajena en mi oficio.

Soy de esa clase de seres que no cuadra,

y además, ser trágico hoy es ridículo.

Hago pactos tácitos con la sociedad en Facebook,

aun así sé de la hipocresía,

del desfase entre el mundo y los valores auténticos,

del maltrato que se ejerce en función del prestigio

o del dinero.

 

No he podido superar la ruptura del Modernismo:

me resisto a que todo pueda ser negociado.

Mas a estas alturas he vivido ya todas las crisis:

La del arte, por su ineficacia sobre un cambio de valores;

la de la poesía, por su inoperancia ante tanto sufrimiento humano;

la de las humanidades, por su inutilidad ante una sociedad injusta.

Así, ya me adiestré en el fracaso

por eso descreo del éxito.

Hoy solo imploro no estar enferma de nada.

 

QUISIERA NO TENER NOMBRE

Si me nombras me niegas

Kierkegaard

 

 

A veces quisiera no tener nombre,

que mi vida no tuviera convenciones.

Mas soy Paula,

y mi vida parece contenida allí.

Si algo soy, es eso:

mi nombre;

como decir piedra  o colibrí.

 

Es extraño convivir con una presencia

que no soy.

Paula es una disparidad de rasgos

que no llegan a concretar una identidad,

un ser, una verdad.

Es solo un nombre

que fija varios rostros.

 

GRITO

“Existe el derecho al grito. Entonces grito”

Lispector

 

No hay lugar entre estas líneas

para quien nada sabe de artificios,

para quien la vida no es un simulacro:

Aquel que distrae a la muerte

o cruelmente agoniza.

El que mantiene su dignidad en la más

violenta pobreza.

 

Entre estas líneas no hay espacio

para quien realmente sufre.

 

Es un grito el que lanzo,

mas no llega,

no sana      no sirve.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s